Silla contract con brazos tapizada en blanco roto, con patas de hierro
Silla contract con brazos, tapizada en tejido de poliéster en blanco roto, con respaldo envolvente, relleno de foam de 28 kg/m³ y cuatro patas de hierro. Mide 61 cm de ancho, 59,5 de fondo y 83 de alto, con el asiento a 49,5 cm del suelo. Las patas se montan al recibirla, cumple la norma EN 16139 de catering según el fabricante, no es apilable y se vende en un mínimo de dos unidades.
Silla contract con brazos tapizada en blanco roto, con patas de hierro
Brazos envolventes, tapizado de poliéster en blanco roto y cuatro patas de hierro negras: una silla con comodidad de butaca para la mesa de diario.
Hay sillas que se agradecen desde el primer minuto, y esta es de las que invitan a quedarse. El respaldo y los brazos forman una sola pieza envolvente que acompaña la espalda y los antebrazos, con unos reposabrazos bajos y redondeados que permiten sentarse y levantarse con naturalidad. Va tapizada en poliéster blanco roto, un tejido de textura suave y aspecto mate que no brilla ni resulta frío, y debajo hay un relleno de foam de 28 kg/m³ que da un asiento mullido sin hundirse. El blanco roto es un blanco cálido con un punto de crema, de aspecto suave y mullido, que ilumina la sala y se lleva bien con casi todo. Las cuatro patas son de hierro en negro, finas y ligeramente cónicas, y dibujan un contraste limpio con el tapizado al tiempo que aligeran la silueta y dejan ver el suelo. Con 61 cm de ancho es una silla generosa, de las que se agradecen en sobremesas largas, en un despacho de casa o en la mesa de un restaurante donde se quiere que el cliente se quede un rato más. El fabricante la plantea para uso contract, así que está pensada para trabajar a diario sin perder el aire acogedor de una silla de salón.
Las medidas son 61 cm de ancho, 59,5 de fondo y 83 de alto. El asiento queda a 49,5 cm del suelo, con 42 cm de ancho y 43,5 de profundidad. El respaldo mide 37 cm de altura y las patas, 42 cm, con 39 cm entre ellas. Los reposabrazos quedan a 64,5 cm del suelo. Con 59,5 cm de fondo y los reposabrazos a 64,5 cm del suelo, la silla se acerca a la mesa por debajo del sobre, pero ocupa más sitio que una silla sin brazos: calcula unos 60 cm de borde de mesa por comensal y deja un paso de 80 cm detrás de cada silla. Para elegir la mesa, ten en cuenta que el asiento queda a 49,5 cm: con un sobre estándar de 74 a 76 cm de altura, quedan entre 25 y 27 cm libres entre el asiento y el tablero, un hueco cómodo para las piernas. Se vende en un mínimo de dos unidades, así que cada pedido ya cubre una pareja de sillas y puedes completar la mesa sumando más parejas del mismo color. Si tienes dudas con las proporciones, mide en casa el espacio que quieres reservar a cada silla y compáralo con las cifras de esta ficha: un margen de unos 10 cm a cada lado del ancho de 61 cm suele bastar para que nadie roce al vecino. En un comedor pequeño es mejor poner una silla menos que apretarlas, porque una silla con espacio se disfruta mucho más.
El fabricante indica que la silla cumple la norma EN 16139 de catering, una referencia pensada para el mobiliario de hostelería, así que es una opción razonable para un restaurante, una cafetería o un hotel, y también para un comedor de casa que se use a diario. Además, según el fabricante, soporta hasta 140 kg por silla, un dato que conviene tener presente al elegirla. No es apilable, así que conviene pensar con antelación dónde guardarla si necesitas retirarla de la sala. Las patas se montan al recibirla: apoya la silla sobre una manta o un cartón para no marcar el tapizado y comprueba al terminar que las cuatro quedan firmes y apoyan por igual en el suelo. El tapizado de poliéster pide un mantenimiento sencillo: un paño suave ligeramente húmedo, un secado posterior y, de vez en cuando, un repaso con aspirador de cepillo suave. Ante una mancha, actúa pronto y sin frotar con fuerza, y evita lejías y disolventes que puedan dañar el color. Si quieres una sala homogénea, repite el mismo tono en todas las sillas; si prefieres un ambiente más desenfadado, alterna dos colores de la serie en la misma mesa. En suelos delicados, como el parquet o la tarima, puedes colocar unos fieltros adhesivos bajo las patas para evitar marcas, y conviene levantar la silla en lugar de arrastrarla cuando la muevas.
Lo mejor de esta silla con brazos
Brazos envolventes
El respaldo y los brazos forman una sola pieza tapizada en blanco roto que acompaña la espalda y los antebrazos, con reposabrazos bajos y redondeados que facilitan sentarse y levantarse.
Relleno de foam
El relleno de foam, con una densidad de 28 kg/m³, da un asiento mullido que mantiene su forma con el uso diario y sostiene bien el cuerpo en comidas largas.
Patas de hierro
Las cuatro patas de hierro aligeran la silueta, dejan ver el suelo y contrastan con el tapizado; se montan al recibir la silla, un paso sencillo que facilita el transporte.
Norma EN 16139
El fabricante indica que cumple la norma EN 16139 de catering, una referencia clara para quien equipa un restaurante, una cafetería o un hotel y busca sillas para un uso intensivo.
Una silla con brazos pide una mesa con presencia: un sobre de madera maciza o de piedra, un mantel de lino y una vajilla sencilla bastan para que el conjunto respire. El blanco roto se lleva con madera clara, con negro, con tonos tierra y con lino: crea un ambiente luminoso, de aire nórdico, que se ve más amplio y sereno. Con el blanco roto, el comedor gana luz y cualquier mesa de madera parece más cálida. Y si buscas más ideas, echa un vistazo a estas dos categorías.
El especialista responde sobre esta silla
¿Qué medidas tiene la silla y a qué altura queda el asiento?
La silla mide 61 cm de ancho, 59,5 cm de fondo y 83 cm de alto. El asiento queda a 49,5 cm del suelo, con un asiento de 42 cm de ancho y 43,5 cm de profundidad; el respaldo mide 37 cm de altura y las patas, 42 cm. Es una silla de tamaño generoso, pensada para quien prefiere un asiento amplio. Si equipas un local, deja un paso libre de 70 a 80 cm entre mesas para que la circulación sea cómoda y recuerda que se vende en un mínimo de dos unidades, una pareja por pedido.
¿Llega montada o hay que montarla?
Las patas se montan al recibir la silla. Es un montaje sencillo que permite un embalaje más compacto y un transporte más cómodo. Conviene hacerlo sobre una manta o un cartón para no marcar el tapizado, y comprobar al terminar que todo queda firme y apoya por igual en el suelo. Si pides varias unidades, desembálalas con calma y deja el cartón a mano por si necesitas devolver alguna pieza. Revisa que los tornillos queden bien apretados al cabo de unos días de uso.
¿Se puede apilar? ¿Cómo la guardo?
No, esta silla no es apilable, así que conviene pensar con antelación dónde guardarla si necesitas retirarla de la sala con frecuencia. En un local, lo más práctico es mantenerla colocada en su sitio y moverla solo para limpiar el suelo. En casa, puedes dejarla junto a la mesa o llevarla a otra estancia cuando necesites sitio. Al desplazarla, levántala por el respaldo y por el asiento en lugar de arrastrarla, para no marcar el suelo ni forzar las patas.
¿De qué está hecha y cómo la limpio?
El tapizado es de poliéster, el relleno de foam de 28 kg/m³ y las patas, de hierro. Para el día a día basta con pasar un paño suave ligeramente húmedo y secar después con otro limpio. Si cae algo, actúa pronto: absorbe el líquido con un papel, sin frotar con fuerza, y repasa la zona con un poco de agua y jabón neutro. Evita lejías, disolventes y estropajos abrasivos, porque pueden dañar el color y las fibras. De vez en cuando, un repaso con aspirador de cepillo suave retira el polvo y mantiene el tapizado en buen estado.
¿Cumple alguna normativa?
El fabricante indica que la silla cumple la norma EN 16139 de catering, una referencia pensada para el mobiliario de hostelería, de modo que encaja en un restaurante, una cafetería o un hotel, y también en un comedor de casa de uso diario. Además, indica que soporta hasta 140 kg por silla. Para conservarla en buen estado, evita sentarte de golpe en el borde, no la uses como escalera ni como apoyo para cargar objetos pesados, y revisa de vez en cuando que las uniones sigan bien firmes.
¿Puedo mezclar esta silla con otros colores o con otras mesas?
Sí, y es una de sus ventajas. Con el blanco roto, el comedor gana luz y cualquier mesa de madera parece más cálida. La serie se ofrece en otros colores con las mismas medidas, así que puedes repetir el mismo tono en toda la mesa o alternar dos para dar ritmo. En cuanto a las mesas, funciona con madera, con piedra, con sobres de laminado y con metal, porque su línea no compite con ningún material. Si dudas, empieza por una pareja en el tono que más te guste y añade otra más adelante: así ves el efecto en tu comedor antes de completar el conjunto, y siempre puedes ampliarlo cuando quieras.
Un blanco roto bien elegido ilumina el comedor sin esfuerzo, y en fanmuebles esta silla con brazos de respaldo envolvente lo demuestra.
Ficha técnica
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Referencias específicas
- ean13
- 8445146125798